Empujado por la crisis económica, el debate sobre la despenalización de la marihuana llegó al tope de la agenda cultural de los Estados Unidos. En las elecciones del 4 de noviembre, nueve de diez iniciativas para despenalizar su tenencia o su uso terapéutico fueron aprobadas en distintos estados de ese país.
Pero a diferencia de lo que sucede acá, en Estados Unidos la discusión no se limita a los aspectos médicos y criminalísticos que giran alrededor de la planta de marihuana, también llamada cáñamo.
Allá, en los últimos meses, el debate ha sido impulsado por aspectos económicos de candente actualidad, como la crisis de la industria automotriz, la caída en el precio de los commodities, los problemas de las economías regionales, la producción de energía alternativa y las relaciones comerciales con los países vecinos. Todos esos temas atraviesan un juicio iniciado en junio del año pasado por dos granjeros en el estado de Dakota del Norte, que se ha convertido en un caso testigo para los defensores de la planta en Estados Unidos.